Trabajando junto a varios Empresarios, era fácil identificar la pasión que le ponen a lo que les gusta a hacer, emprender, crear, captar mercado y al ver como algo que inicio en una idea y que con esfuerzo y sacrificio fue creciendo, se fue convirtiendo en su propia vida. Muchos de ellos, al preguntarles, conocían exactamente sus finanzas, a sus empleados, cada espacio de su empresa y de cómo gestionar su negocio. Así mismo en la línea de los Profesionales, es positivo para cualquiera compartir con gente preparada, que saben de su área, y que aportan en gran medida al crecimiento y sostenibilidad de las empresas en donde trabajan, muchos de ellos, se conectan tanto con lo que hacen que al igual que varios Empresarios, algunos de ellos pierden la noción del tiempo, y del entorno por el objetivo que se han trazado.

Este inicial contexto, nos lleva a pensar que estas personas son felices en lo que hacen y en medio de sus responsabilidades y definitivamente es así. Muchos de ellos tienen puesta su significación y en algunos casos su valoración, en el cargo, el trabajo, la empresa. Es verdad también que no es el común denominador, pues existen muchos Empresarios y Profesionales a los que les ha tocado trabajar en algo que no es de su agrado, pero el enfoque de este escrito se basa en aquellos que están insertos al 100% en lo que hacen y que muchas veces no tienen tiempo para nada más.

La logoterapia, que es la principal teoría del célebre psiquiatra austriaco Víctor Frankl, defiende que cuando una persona tiene un objetivo, un significado profundo de vida, este se convierte en una ayuda para la mente, para conectarse con cosas que van más allá del sacrificio, del esfuerzo y las exigencias propias de ese objetivo, porque te hace trascender y superar cualquier obstáculo mental que pueda limitar ese camino. Bajo este concepto, es claro que podemos identificar lo que nos hace bien, y lo que no. Lo que nos hace bien siempre llevará a nuestra mente a crecer y a conquistar, pero jamás generará una sensación de “vacío”, esa sensación de que algo nos falta o de que nos encontramos en falta. Este punto es clave para interiorizar en la reflexión que presento y es que muchas veces, cuando miras hacia adentro de muchos de estos modelos de Empresarios y/o Profesionales, en algunos casos existen eslabones sueltos y que principalmente se repiten en la falta de tiempo para la Familia y para ellos mismos.

En un estudio realizado por nuestro Centro de Desarrollo de Habilidades (Instituto Cendha), luego de varias sesiones y horas de Coaching Ejecutivo, el 90% de las personas entrevistadas se definían como exitosas, y también ese mismo 90% se definían como ocupados ( sin tiempo para otras cosas), luego de abordar temas más ontológicos y hasta espirituales, donde revisamos su valoración personal, la distribución de su tiempo y las prioridades en su vida, un 70% de ellos se sentían infelices de no poder estar más cerca de sus Familias, porque no tenían tiempo para ellas, ya que habían dejado que sus objetivos de Empresarios y/o Profesionales los absorban, a tal punto de convertirse en esclavos el día a día, porque se habían olvidado de disfrutar, de valorarse como personas y sobre todo de valorar lo que tenían a su lado como su pareja o sus hijos que también los necesitaban y que en varios de estos mismo casos, cuando entrevistamos a las Familias con autorización de algunos de estos Líderes, corroboraban que estaban agradecidos porque no les faltaba nada material, pero que estarían dispuestos a sacrificar mucho de eso por más tiempo en Familia, porque el Padre o la Madre hayan podido estar en eventos importantes para sus hijos, en sus primeros pasos, en la escuela, en el colegio, en los momentos que necesitaban un consejo frente a situaciones que se presentaban en su vida, en fin, en muchas de las múltiples situaciones que se presentan para cada uno.

Luego de revisar los resultados y de analizar cada punto, que tenía que ver con el equilibrio Familia – Empresa, estos Líderes se daban cuenta de algunas cosas, como por ejemplo: Que los admiraban por lo que han logrado en su vidas, pero los preferían más cerca de la Familia; Que eran grandes hombres de conquista, pero que estaban perdiendo los mejores años junto a sus hijos; Que sus Familias agradecían la sostenibilidad del hogar, pero que estaban dispuestos a sacrificar un poco de eso, para estar más juntos; Que a veces sentían que sus empresas o su profesión era más importante que su Familia. Luego, cuando ahondamos en la relación de pareja, junto a psicólogos especialistas de nuestro equipo y de manera personalizada, podrán imaginar los resultados, entre ellos: La falta de comunicación; La pérdida de la conexión y la intimidad; La priorización de todo lo material, dejando de lado el principal valor que es el amor. Como consecuencia de estos resultados, más del 40% de estos Líderes, perdían a sus familias; en otros casos dentro del mismo porcentaje luego de perder a su Familia, algunos perdían su trabajo y por tanto su cargo y por tanto su sentido de valoración.

Como conclusión de este escrito que les comparto, desde una visión específica, lo que busca es levantar la mirada de los Hombres y Mujeres de éxito a que sean Lideres cada vez más Integrales, para que no dejen de lado ningún espacio importante de su vida y que vuelvan la mirada a lo esencial, a lo que genera una bioquímica equilibrada en el cerebro y que los hará siempre sentir bien y mejor, y estar cerca y atentos a sus seres amados. La combinación de los valores profesionales y los valores humanos, son fundamentales para alcanzar el verdadero éxito, así como la congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos, ya que nos lleva de manera natural a trascender y que nos aleja de la sensación de “vacío” para llevarnos la sensación del “todo”, donde integramos no solo a nuestras Familias, sino que también alimentamos nuestro Espíritu a través del servicio a los demás. En el servicio encontramos paz, y en la paz nos encontramos a nosotros mismos y es solo cuando vemos hacia adentro, que podamos dar lo mejor de nosotros, para amar y dejarnos amar. Que nada ciegue tu visión que tu Familia sea siempre tu principal éxito y misión.

Autor: Ing. Francisco García Garaicoa – www.panchogarcia.com – @panchogarciaec